Comparativa de seguros de moto 2026: compañías, modalidades y precio
Asegurar una moto tiene su propia lógica, distinta de la del coche, y conviene entenderla antes de pagar. Aquí la cilindrada manda en el precio por encima de casi todo lo demás: no es lo mismo un scooter de 125 para ir al curro que una naked de 900 los domingos. Los noveles pagan más (como en coche, pero a veces más acusado), y dónde guardas la moto —garaje cerrado o atada a una farola en la calle— cambia bastante la prima del robo, que en dos ruedas no es un detalle menor.
Como somos un comparador neutral, no te vamos a vender que tal aseguradora es «la mejor moto del año». No la hay: la mejor para ti depende de tu moto, tu edad, tu provincia y cómo la usas. Lo que sí hacemos es comparar entre varias compañías y ordenarlas por precio a coberturas iguales, para que no pagues de más por exactamente lo mismo. Estas son las que entran en la comparativa y cómo elegir con cabeza.
Las compañías de moto que comparamos
De las especialistas y directas a las grandes tradicionales:
- Directas, especialistas y online: Línea Directa, Mutua Madrileña, Qualitas Auto, Balumba, Verti, Allianz Direct, Génesis.
- Grandes tradicionales: MAPFRE, AXA, Allianz, Generali, Reale, Occident, Seguros Bilbao, Caser, FIATC, Pelayo, Zurich.
- De club del automovilista: RACE y RACC, con asistencia en carretera muy valorada por los moteros.
Qué modalidad te conviene
Como en el coche, eliges hasta dónde cubrirte:
- Terceros: la responsabilidad civil obligatoria (los daños que causes a otros). Lo mínimo legal.
- Terceros ampliado: añade robo, incendio y lunas. El equilibrio habitual para la mayoría.
- Todo riesgo (con o sin franquicia): cubre también los daños de tu moto. Compensa en motos nuevas o de valor.
- Si haces kilómetros con equipación cara, busca compañías que cubran el equipamiento del motorista (casco, chaqueta, guantes): no todas lo incluyen.
Por qué la cilindrada manda (y otras cosas que disparan la prima)
Si te preguntas por qué tu amigo paga la mitad por su moto, la respuesta casi siempre es la cilindrada. Una moto grande corre más, frena con más energía en juego y, si hay accidente, los daños que puede causar (y sufrir) son mayores; la estadística de siniestralidad por cc es la que es, y la prima la sigue de cerca. Un ciclomotor de 49 cc, una 125 de carnet B y una deportiva de 1000 cc juegan en ligas de precio completamente distintas, aunque las tres sean «una moto».
Después de la cilindrada pesan tu edad y los años de carnet (a los noveles se les penaliza), la provincia donde circulas y dónde duerme la moto. Una moto en garaje cerrado paga menos robo que una atada en la calle, y eso en ciudades con muchos hurtos de dos ruedas se nota en la factura. Si quieres hacerte una idea de los rangos que se manejan donde vives, comparar seguros en tu ciudad ayuda a no asustarte (ni confiarte) con una media nacional que igual no aplica a tu caso.
Cuándo compensa cada modalidad (la cuenta, no la corazonada)
El dilema todo riesgo vs. terceros en moto funciona igual que en coche: el todo riesgo es perfecto el primer año y va perdiendo sentido a medida que la moto se deprecia. La lógica es idéntica a la que explicamos en detalle para los cuatro ruedas en cuándo compensa el todo riesgo y cuándo bajar de modalidad: si lo que pagas en prima se acerca demasiado a lo que como mucho te devolverían por la moto, deja de salir a cuenta.
En la práctica, una moto nueva o de valor con todo riesgo (mejor con franquicia, que abarata bastante) tiene sentido los primeros años. Una moto con unos cuantos años encima casi siempre va mejor con terceros ampliado: cubres lo importante (la responsabilidad civil obligatoria, el robo, el incendio, las lunas si las tiene) sin pagar por proteger una chapa que ya vale poco. Y ojo con un detalle propio del motero: el equipamiento. Si llevas un casco y una mono que cuestan un buen pico, busca expresamente quien cubra el equipamiento del motorista, porque es una de las diferencias reales entre dos pólizas que parecen iguales en precio.
Antes de firmar: la asistencia y el truco de no renovar a ciegas
Para un motero, la asistencia en carretera no es un extra cualquiera: quedarte tirado con una moto a 200 km de casa, sin maletero donde meter nada y con el casco bajo el brazo, es bastante más incómodo que con un coche. Mira que la asistencia cubra desde el km 0 (o lo más cerca de casa posible) y comprueba si incluye el traslado tuyo, no solo el de la moto. Aquí los clubes del automovilista (RACE, RACC) tienen fama ganada entre los moteros, pero no son la única opción buena: compáralo.
Y el consejo que vale para todos tus seguros: no renueves la moto a ciegas. Las compañías suben al cliente antiguo confiando en que no se moverá, exactamente igual que pasa con el seguro de coche entre más de 30 compañías. Cuando te llegue el aviso de renovación, dedica dos minutos a comparar tu seguro de moto por precio a coberturas iguales, sin papeleo ni comerciales que te persigan después. Esa pereza de renovar por inercia es justo lo que nos hace pagar de más año tras año.
Compara coberturas iguales, no precios sueltos
La trampa más fácil al comparar moto es fijarse solo en el número de abajo. Dos pólizas pueden poner «terceros ampliado» y cubrir cosas distintas: una incluye lunas y la otra no, una te da asistencia desde el km 0 y la otra a partir de 25 km, una cubre el casco y la otra ni lo menciona. Comparar el precio de dos cosas que no son iguales no sirve de nada; lo primero es igualar las coberturas y solo después mirar la prima.
Es exactamente el mismo método que defendemos en el resto de seguros, esté hablando de moto, de coche o de cómo comparar seguros de vida sin tragarte la letra pequeña: fija las coberturas, ponlas idénticas en todas las ofertas y deja que sea el precio quien decida. Un comparador que ordena por precio a coberturas equivalentes te hace ese trabajo de una vez, en lugar de obligarte a leer cinco condicionados línea a línea.
Robo y dónde duerme la moto: la cobertura que más se infravalora
En coche el robo del vehículo entero es relativamente raro; en moto, no tanto. Una moto es ligera, se carga entre dos personas en una furgoneta y desaparece. Por eso la cobertura de robo (y dónde guardas la moto) pesa más en dos ruedas que en cuatro, y por eso la prima cambia tanto entre la moto que duerme en un garaje cerrado y la que pasa la noche atada a una farola.
Si tu moto está en la calle, invierte en un buen candado de disco o cadena homologada y declára dónde aparcas con sinceridad: maquillar ese dato para pagar menos se vuelve en tu contra el día del robo, igual que ocurre al ocultar información en cualquier seguro. Y si te mueves por una gran ciudad con muchos hurtos de dos ruedas, mira los rangos reales de seguros en tu ciudad para no llevarte un susto con la parte de robo de la prima.
Noveles y motos pequeñas: por dónde empezar sin pagar de más
Si te acabas de sacar el A o el A2, o vas a estrenar una 125 con el carnet B, ya sabes que el seguro te va a salir más caro que a un motero veterano. Es normal y no hay forma mágica de esquivarlo del todo, pero sí hay margen: es justo el perfil donde más bailan los precios entre compañías, porque cada una valora el riesgo del novel a su manera. Pedir varias ofertas en vez de quedarte con la primera puede suponer una diferencia de cientos de euros al año por exactamente la misma cobertura.
Para empezar, plantéate un terceros o terceros ampliado los primeros años: una 125 nueva no vale tanto como para justificar un todo riesgo caro si todavía estás cogiendo soltura, y te quitas un buen pellizco de prima. A medida que sumas años sin partes, tu historial mejora y las renovaciones bajan, así que el ahorro de comparar se acumula con el tiempo. La idea de fondo es la de siempre: no firmes por inercia, compara coberturas iguales y deja que el precio decida. Si quieres ver de un vistazo qué compañías de dos ruedas hay y cómo se mueven sus precios, lo tienes en la comparativa de seguros de moto, y la lógica de comparar bien la explicamos también para coche en cómo elegir entre más de 30 aseguradoras.
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Preguntas frecuentes
¿Qué dispara el precio del seguro de moto?+
La cilindrada por encima de todo: no es lo mismo un ciclomotor de 49 cc que una naked de 900 cc. Después pesan tu edad y los años de carnet (a los noveles se les penaliza), la provincia y si la moto duerme en garaje o en la calle.
¿Puedo dar de baja el seguro de la moto en invierno?+
La responsabilidad civil obligatoria debe estar vigente mientras la moto esté de alta y pueda circular. Algunas aseguradoras ofrecen pólizas de temporada o suspensión de garantías, pero no puedes circular sin el seguro obligatorio.
¿El seguro cubre el casco y la ropa de moto?+
Solo algunas compañías incluyen la cobertura de equipamiento del motorista, y a menudo como garantía opcional. Si tu equipación es cara, compáralo expresamente: es una de las diferencias reales entre pólizas parecidas en precio.
¿Compensa el todo riesgo en una moto?+
En motos nuevas o de valor, sí, sobre todo con franquicia para abaratar la prima. En motos con varios años encima casi siempre sale más a cuenta el terceros ampliado: la cuenta es la misma que en coche, si la prima se acerca a lo que te devolverían por la moto, deja de compensar.
¿Pagan más los conductores noveles de moto?+
Sí, y a veces de forma más acusada que en coche, porque estadísticamente acumulan más siniestros. Es justo el perfil donde más diferencia hay entre una compañía y otra, así que comparar a fondo es donde más se ahorra cuando llevas poco tiempo con el carnet.
¿La asistencia en carretera de moto cubre también al conductor?+
Depende de la póliza. Algunas solo trasladan la moto al taller y otras incluyen también tu traslado a casa o al destino. Para un motero esto importa mucho: quedarte tirado lejos sin transporte es más engorroso que con un coche. Compruébalo antes de firmar.